Un domingo de novela.
Un oasis en el desierto. Sentir su temblor.
Tierra de hombres. Antoine de Saint-Exupéry.
02-12-2018.
¨Siempre tengo la imagen de mi primera noche de vuelo en la Argentina, una noche oscura en la que solo brillaban, como estrellas, las escasas luces dispersas en la llanura¨.
Esta descripción pertenece a una pequeña introducción que hace el autor al libro. Confieso que he leído esta, mas la biografía final, tambien pequeña sobre el autor, y el principio de dos capítulos: Desierto y Oasis. Me fue suficiente para fascinarme y hablar sobre este libro.
Antoine de Saint-Exupéry, y no es menos, es conocido por El Principito, pero tiene otros libros. El primero es una novela que se llama Correo del sur, inspirada en sus primeros viajes como piloto de correo aéreo entre Francia y África. Luego vino Vuelo nocturno, que transcurre en Buenos Aires y en los cielos de America del Sur. En tierra de hombres, habla, sin recurrir a la ficción, diversos episodios de su vida de aviador, galardonado con el National Book Award. Luego vino Piloto de guerra, y carta a un rehén. Y termino con su obra cumbre El Principito.
En un vuelo realizado el 31 de Julio de 1944, desapareció misteriosamente, quizá derribado por aviones alemanes.
Al terminar de leer esto, tuve que cerrar, el libro. ¿Y ahora que hago me pregunté? Escribe.
Exupery, como a mi me gusta llamarlo era un hombre cargado de lirismo, según la RAE, expresión profunda e íntima de sentimientos y emociones, generalmente plasmados en el arte. Supongo yo que sobre todos los habrá plasmado en la vida. Y ademas, de una narrativa poética.
Voy a contarles dos pequeños comienzos de dos de sus capítulos: Desierto y Oasis. En el Desierto habla de la vastedad de las llanuras y como el pensaba, mientras volaba, en las mujeres que estarán como en los oasis, las hadas, leyendo sus libros y así se embellecían. Y en Oasis nos habla cuando en Concordia, Argentina, encontró un castillo con dos chicas, bellas, que para el eran un oasis. Luego del trabajo en el desierto, mil jóvenes nos esperan en un oasis.
Hoy leía que Buenos Aires tembló, en al reunión de los hombres más poderosos del mundo. Exupery podía volar, pero sabía que la que mandaba era la tierra, y el quería estar en tierra firme, sentir su temblor, en sus oasis.
Un domingo de novela. Un oasis en el desierto. Sentir su temblor. Tierra de hombres. Antoine de Saint-Exupéry. 02-12-2018.
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