-¿Y si confunden las excelsas hazañas del Capitán Vulgaridad con simples aventuras?- preguntó el filoso filósofo Fo al poeta Relámpago, incitándolo a hablar. Las Aventuiras del Capitán Vulgaridad. De los siente mares al séptimo cielo. Tercera parte.

| |

-¿Y si confunden las excelsas hazañas del Capitán Vulgaridad con simples aventuras?- preguntó el filoso filósofo Fo al poeta Relámpago, incitándolo a hablar.
-¿Por el título, Las aventuras del Capitán Vulgaridad? Todos, por los siete mares y los cien puertos conocen sus historias, algunos porque las vivieron y otros porque ya leyeron mis dos primeras partes. En estos tiempos dudo que alguien confunda estas aventuras como imaginarias, todos saben del Capitán, quien no lo conoce, ha oído hablar de él. Si me daría mucha pena que en el futuro, allá a lo lejos, alguien al leer estas historias las tome como fantásticas, se crea que fueron unas simples aventuras salidas de la pluma de un poeta, y que el Capitan, sus mares, sus puertos, y los tripulantes de la nave el mensaje en una botella no existieron. Mirá, voy a reconocerte, y revelarte, una cosa:
Esta novela es un homenaje a los personajes extraordinarios, como el Capitán, los otros capitanes de los siete mares, y modestia aparte, sobre nosotros, y los habitantes de los cien puertos. La Pasión en la taberna, el rey Tormenta, la princesa Revuelta. Y sí, temo que algún día todo esto se confunda con simples aventuras o invención.
Es que si, uno las lee y piensa que es imposible, fabuloso, que un personaje con estas características exista, pero no, él está ahí, en los mares o en los puertos. ¿Cómo se dice?, la realidad supera a la ficción. Yo no sé si tuviera palabras para imaginar hazañas como las del Capitán, o graficar personajes tan extraordinarios y queribles como los que se encuentran en esta novela. Y son extraordinarios y queribles porque todos ellos existen. Y te encantan.
Como no quedar encantado ante un personaje, como el Capitán, embelesado ante sus palabras, las mismas que aprendió de los cantos de sirenas. Jamás he visto puertos abigarrados y en multitud esperando al bergantín el mensaje en una botella y al final, tan alborotados y en algarabía al verlo aparecer, como emergiendo entre las aguas, y como doblando la esquina, el horizonte.
¿Cómo no te vas a encantar de un personaje que te convence hasta que la luna es de queso, que por las noches, tras la estela de la luna, los mares son de plata?
Incluso los personajes que leemos en las historias, incluso las historias mismas que nos agradan, son porque vislumbramos en ellas rasgos de personas que son a semejanza de lo que leemos, o quisiéramos que las tuviesen. Todos reconocemos en alguien al Capitán Vulgaridad o quisiéramos que fuera como él.
Otra vez el filoso filósofo Fo quedó sorprendido ante las palabras del poeta, y por no ponerse a llorar de emoción le dijo a modo de broma:
-Bueno, a mi déjame bien pintado, he.
La carcajada de los dos fue tan estruendosa que hizo voltear a todos los que en el bergantín en mensaje en una botella se hallaban es sus tareas. Que miraron con alegría a estos dos, pensamiento y sentimiento, como se divertían.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

.