Habité en un cuadro de Picasso,
Huyendo de la realidad, por si acaso
Grité bien alto con Munch,
Y en la fantasía me libre de los
pelmazos.
Viajé sin exceso de equipaje al parnaso,
En silencio sin voz ni ley ni rutina
De traje mi mejor disfraz de payaso
Todo por cautivas a aquella mina.
Estoy a siete lenguas de tus labios,
Tan lejos de las voces de los sabios
Por los caminos que no llevan a tu boca
Distante de las bocas que trastocan.
Soy el refugio de las Musas.
Desde que me adoptaron como poeta
No hago más que escribir en mi libreta
Versos desazonados y escaramuzas
Soy el del cuento que escuchaste,
El que versa por amor al arte
y con el afán de desnudarte
de la multitud y las promesas.
Soy el verso que te besa,
Convirtiéndote en princesa.
Soy el seductor de las musas.
Ellas me dejan sus oraciones
Con ellas yo compongo canciones
Con todo lo que hoy se usa.


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