Poeta y escritor

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Se llamaba Matias Tapujo y le gustaba ser llamado el seductor de las musas, era poeta y escritor. Escribía poemas y novelas, por eso tenia que vercelas con la prosa y la poética, creía que la poesía era una forma de decir casi un millar de vivencias en unas pocas palabras y la prosa una forma de decir pocas experiencias en un gran texto. Por eso y a pesar de todo prefería la poesía. Se perdía en las frases que inventaba, en sus ritmos, en sus rimas, en sus similitudes. Podía encerrar todo un mundo de vivencia en un par de palabras en un verso. Y verso a verso, palabra a palabra podía escribir un poema, encerrar un mundo en un poema. Podia decir por ejemplo que había quedado atrapado por una mujer, atrapado en todo lo que ella decía, entre la felicidad de unos labios y la dura realidad de la pared en el verso: estoy entre sus labios y la pared.
Leia, leia todo lo que encontraba a su camino, llego a leer una novela por día, eso hacia que pensara y viviera de manera prácticamente poética y narrativa. Veía la vida como un drama, con sus puntos de vista, sus tensiones, su trama y su tono de voz. También tenia su lírica y su romance poético. Le gustaban los juegos de palabras los crucigramas.
Tenia la palabra precisa para todo, y para todos. Pensaba que las palabras tenían vida, y había que buscar la palabra justa para decir lo que se necesitaba y no se podía manosearlas y largarlas así por que si al aire para que mueran en el mejor momento sin la planificación pertinente. Las palabras tienen vida y como tal representan lo que pensamos y sentimos, lo que anhelamos, lo que recordamos, lo que perdimos y encontramos.
Veía el mundo de forma poética, por lo tanto ponía su deseos y expectativas
por sobre la realidad, creaba un mundo idealizado contra lo real.
Este joven poeta va por ahí seduciendo musas para poder luego plasmar sus sentimientos en el papel. Ya me lo imagino tratando de seducir a todas las musas, con la intención de hacer delirar a quien leyera sus poemas. Iría por las calles buscando sensaciones entre lo que viera, entre la gente, algún gesto, algún detalle, cualquier cosa que lo conmueva para escribir sus mejores versos. Tiene una debilidad, se enamora de todo, a cualquier cosa le ve la parte sensible del asunto. Un poeta tiene que ser ante todo de condición sensible y con un corazón que le sale por la camisa. No hace mas que andar por ahí esperando el soplo de las musas. Basta con un detalle, por ejemplo, el otro día escribió unos versos inspirándose en una chica que iba en el colectivo haciéndose una cola en el cabello, se paro todo timbre y se bajo en avenida independencia. O los lugares de su predilección, como algún café con vista a la costa de Mar del plata, o la intersección de la Gral. Paz y Castelli, donde la calle da a una barraca y a otra calle donde solo se puede bajar por una escalinata. Ahí le gustaba llevar a sus novias y compartir la particularidad de la calle.
Escribía poesía decía, como una forma de vengarse del olvido. Mediante el verso podía inmortalizar un suceso, alguna fecha en particular, el beso de alguna novia. La poesia era para él una cualidad de belleza, espiritualidad e idealidad. Mediante ella se podia dotar de belleza al mundo, idealizarlo y darle la espiritualidad que uno tiene para empapar con ella los relatos.

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