Habito en un cuadro de Picasso,
Viajo al parnaso sin exceso de equipaje,
Estoy a siente lenguas de tus labios,
Soy el seductor de las musas,
Entre tu lengua y la pared
me olvido de la pluma y el papel,
siempre hay un apuntador susurrándote el papel
siempre hay un escritor perdiéndose en Babel
Hay una musa desconectado
para que sueñe mi despertador
Hay una musa dejándome
un verso en mi contestador.
Es tan solo una memoria, otra vuelta a la noria,
es tan solo un olvido, otra flecha errante de cupido
Me salve del gélido frío académico
a dos palabras de tu boca
Yo que escribo todo prefiero tan solo una mueca
Yo que habito entre molinos prefiero ver gigantes
Ya no podemos matar al mensajero
Dejaron de vender amor en las esquinas
Pusieron un se vende en el balcón de Julieta,
Desde que las puertas del cielo no dan a tu habitación
se me quejan las musas de mi falta de inspiración
¿ Qué haré cuando no tenga donde ir?
El poema interminable
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