Dame un soplo de inspiración, aliéntame en mis versos, dame el entusiasmo necesario para poder alcanzar la imaginación y la fantasía. Yo a cambio te dejare que juegues con la cerradura de mis pensamiento, con mis labios, mis besos con los que acaricio las palabras, mi boca el cofre tesoro del idioma.
Cerrare mi boca a la mentira, no entrará la palabra melancolía, brotara del manantial de mis palabras la felicidad y la belleza. Entre mis labios y mi lengua cortaremos las palabras que confeccionaran este poema.
Y ya una vez que haya conseguido el mas sublime de mis versos lo cambiaré por ahí con la gente y obtendré así, a cambio, sus besos.
Déjame mediante mi canto encantar a las sirenas.
¡Ho Musa!
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