Capítulo 33 de la vida cotidiana: Que la inspiración me encuentre caminando.

| |

Ayer andaba con poca inspiración, no tenía que escribir, andaba como por así decirlo: escaso de musas.
Entonces me puse a pensar e interrogarme: ¿Cómo puede ser que no se me ocurra nada, que no pueda motivarme para empezar a escribir con ningún suceso? Y recordé que muchas veces parte de mis ocurrencias o mis cavilaciones pasan cuando estoy caminando.
La respuesta es muy sencilla, las ideas aparecen en parte por qué voy solo con mis pensamientos y en parte por qué caminado te vas cruzando con vivencias y acontecimientos que te llaman la atención y te sugieren alguna cosa. Algunos preguntaran: ¿Pero parado no podes pensar? Bueno ocurre que parado uno si esta con sus pensamientos, pero un poco lejos de cruzarse con experiencias que te sucedan. Además como por lo general las cosas se van generando con el movimiento, es caminando, es decir de forma activa, que el cuerpo le transmite una forma activa al pensamiento.
Picasso decía que la inspiración a él tenía que llegarle trabajando, es decir que la única forma de sacar algo bien hecho es haciéndolo, y yo digo que a mí la inspiración me tendrá que encontrar caminando para luego volcarla una vez en casa en el papel, y ahí que me agarre escribiendo, por que como ya dije la producción es movimiento y se escribe escribiendo.
Claro está que la inspiración no solo se produce caminando, también puede surgir de una buena conversación, un beso, una buen atardecer, un gesto.
Hasta la próxima entrega o hasta la próxima inspiración.
Gasty

1 comentario:

Anónimo dijo...

Claro que a veces te sorprende la inspiración tomándote un café, comprando en el mercado y visitando blogs tan bien estructurados e interesantes como el tuyo.
Te seguiré.
Un saludo
Gino

Publicar un comentario

.